Durante su presidencia FPA, Jaime Gallese Trou definió al ajedrecista profesional como a "uno que recibe pago por prestar servicios de ajedrez". Naturalmente, esta definición constituye un acercamiento conceptual pero demanda esclarecimiento.
El alcance de este concepto es esencial para polemizar sobre varios tópicos, como por ejemplo si los tableristas que nos están representando en Turín son o no profesionales y si deberían recibir emolumentos.
Gallese sostenía que Julio Granda era un ajedrecista profesional porque recibía pagos, premios en dinero, por jugar ajedrez. Nuestra objeción era que tales premios resultaban eventuales y azarosos: si no ganaba los primeros lugares, no había premio. Además, semánticamente, un premio no es un pago; para la polémica.
Si nos atenemos estrictamente a la definición de Gallese, un ajedrecista que recibe pago es quien trabaja como profesor de ajedrez en colegios o universidades y recibe honorarios por servicios profesionales o sueldo por planilla. Pero fuera de esa categoría, realmente, no hay ajedrecistas profesionales en el Perú. Aquí a nadie le pagan por prestar servicios en el ajedrez, sea uno jugador, entrenador, árbitro, promotor, organizador de torneos, dirigente. Eventualmente, recibe una compensación económica, pero eso no te convierte en profesional.
Cuenta Alexey Shirov en su libro "Fire on board" que en su adolescencia decidió convertirse en ajedrecista profesional. ¿Qué significa esto? Que el profesionalismo en el ajedrez existe, pero para eso tienes que ser mínimamente Maestro Internacional y vivir de los cachés y premios que cazas en los torneos.
Profesionales del ajedrez son los dirigentes de los países que conducen las federaciones. En el Perú, por Ley solamente reciben pago por dirigir el deporte el jefe del IPD y los Directores Nacionales. Los directivos de las 47 federaciones deportivas nacionales son ad honorem, de acuerdo a la definición legal. Esto alcanza a todas las demás instituciones deportivas, tales como el Consejo Nacional Deportivo y el Tribunal del Deporte.
Parece que para ser un ajedrecista profesional hay que alejarse del Perú. Yo no sé si el primero fue Esteban Canal Sterling (1896-1981). El emigró a Europa y nunca más volvió para afincar. Pero Orestes Rodríguez Vargas sí viajó a España en 1973 con el propósito exclusivo de convertirse en GM. Dejó el trabajo que tenía en la Municipalidad de Jesús María para tocar la gloria. Y lo logró en 1978. Desde entonces se ha dedicado enteramente al ajedrez y ha recibido pagos por jugar. El es un ajedrecista profesional.
En cambio, el MI Oscar Quiñones Carrillo nunca dejó su trabajo en el banco. Se mantuvo en él hasta jubilarse. El ajedrez para él fue, y es, una afición muy fuerte (atestiguo el profundo e intenso amor que Oscar le tiene al juego ciencia), pero en un nivel de actividad no profesional.
¿Son profesionales del ajedrez los compatriotas MI que viven en España? Sí, en los casos que conozco, Juan Reyes Larenas y Miguel Muñoz. (A Arturo Vidarte no tengo el gusto de conocerlo). Ellos han emigrado para hacerse MI y vivir del ajedrez. Hace unos años sostuve un par de conversaciones largas con Juan Reyes en una Olimpíada. Me conmovió y gustó saber de los esfuerzos aguerridos que tuvo que hacer para abrirse paso en el primer mundo. Y esos esfuerzos fueron solitarios, Perú no lo ayudó en nada. Solamente, el comunicador Luis Aguilar, que hoy vive en USA, clamó desde el diario "El Comercio" por un apoyo a Reyes. Pero fue un clamor en el desierto.
Y respecto a Miguel Muñoz, sé de su enorme talento pero también de las duras condiciones que le han tocado y le tocan vivir. Graduado de MI, está en situación de pedir una compensación a su capacidad. Pero nuestra Patria es muy muy pobre, miserable. No le puede pagar. Muñoz es el caso de un peruano más incomprendido por algunos de sus coterráneos.
Emilio Córdova ya ha cobrado premios por algunas de sus excelentes actuaciones. Notable es la del reciente torneo chileno "Entel". ¿El hecho de estar cobrando premios lo convierte en profesional? No. A sus 14 años, él es un estudiante secundario y tiene todo un mundo abierto por delante. Quizás elija el modelo Quiñones: otro oficio y tener al juego ciencia como hobby; quizás elija el modelo Rodríguez: dejarlo todo por el ajedrez.
La MI Luciana Morales no va a ser una profesional del ajedrez. Ha ingresado a la Universidad y está estudiando Ciencias Políticas, una carrera honorable y de prometedor brillo. Quizás siga los pasos de Margarita Guerra, otrora ajedrecista sudamericana. Hoy Margarita es una connotada historiadora del grupo de La Católica. Ha publicado 2 sesudos tomos de investigación del período de la república del Perú.
Muchos súbditos peruanos de Caissa no han llegado más lejos en el mundo del tablero porque se han dedicado a sus profesiones u oficios. Voy a poner el caso de Manuel Glave Testino como emblemático. El es un amoroso amante de los escaques, todas sus intervenciones en este foro indican el seguimiento que hace particularmente de los peruanos. Fue presidente de la FDPA y lo hizo con constructividad. El es una de las personalidades más aceradas por su don de gente y autenticidad. Pero lo mejor de su inteligencia se fue para la Economía, donde él es un notable profesional. Trabaja para instituciones muy activas, viaja constantemente. Ha publicado trabajos especializados, tengo en mi poder una de sus obras: "La investigación del medio ambiente en el Perú" (Yo, como profesor de Ecología Médica, consulto este libro).
Marco Martos es otra personalidad nacional que en algún momento tuvo que elegir profesión: la poesía o el ajedrez. Así lo comenta en su última publicación "Jaque perpetuo". Otras de sus obras son "El silbo de los aires amorosos", "Donde no se ama". Jugó el campeonato nacional 1962 y los matches contra Chile en los años 60´s; fue árbitro del CN 1972. Pero elegir el mundo de la Letras significó ganarse la vida como catedrático. Ascendió a Director académico y Decano. Y ha llegado tan lejos como ser hoy Presidente de la Academia de la Lengua, una de las instituciones más prestigiosas y longevas del Perú (1887).
Así, tengo numerosos amigos, amantísimos del ajedrez, pero que han apostado por una profesión liberal: abogados, ingenieros, médicos, veterinarios, pedagogos, comunicadores, administradores, etc. En ella se desarrollan muy bien, pero han tenido que dejar en segundo plano algo que tanto aman. Por eso no han llegado al olimpo peruano.
En cambio, lo que no tomaron un camino profesional liberal llegaron a la cumbre nacional:
1) MN José Andrés Pérez, fue a la univesidad pero nunca ejerció. Se dedicó al ajedrez completamente y fue 4 veces campeón nacional, en 1942, 1943, 1953 y 1955.
2) MN Felipe Pinzón Sánchez, 4 veces CN, en 1947, 1950, 1951 y 1952..
3) MN Julio Súmar Casis, 1949 y 1967.
4) MN Néstor Del Pozo, CN 1957
5) MN Carlos Espinoza Rivasplata, CN 1962
6) MI Oscar Quiñones Carrillo, 4 veces CN, en 1961, 1963, 1964 y 1966.
7) GM Orestes Rodríguez Vargas, 5 veces CN, en 1968, 1969, 1970, 1971 y 1972
8) MN Guillermo Ruiz, CN 1973
9) MF Carlos Pesantes, CN 1974
10) MF Héctor Bravo Sedamanos, CN 1975 y 1976
11) MN Carlo Robbiano, CN 1979 y 1990
12) MI Juan Reyes Larenas, CN 1985
13) MF Javier García Toledo, CN 1986
14) GM Henry Urday Cáceres, CN 1987 y 1999
15) MF Jorge Pacheco Asmat, CN 1988 y 1993
16) GM Julio Granda Zúñiga, 5 veces CN, en 1994, 1995, 1996, 1997 y 2002.
17) MI Mario Belli Pino, CN 1998
18) MF Filemón Cruz Estrada, CN 2000
19) MI Carlomagno Oblitas Guerrero, CN 2001 y 2003
(Ruego que me corrijan y de antemano me disculpo de alguna omisión de mi memoria).
Hay una notable excepción, el MF Manuel Gonzales Bernal, bicampeón nacional, 1978 y 1984, e ingeniero de profesión. Las otras excepciones, Mario La Torre, ingeniero, Jorge Peláez Conti, ingeniero, y yo, médico, fuimos campeones solamente un año, en 1960, 1982 y 1980, respectivamente.
La regla es que para ser Campeón Nacional y Maestro Internacional hay que dedicarse únicamente al ajedrez. Ningún profesional liberal ha sido MI en el Perú. Así es Caissa, muy celosa en su petición de entrega con sus súbditos. Si no te entregas completamente a ella, no tendrás la gloria.
En resumidas cuentas:
a) No hay ajedrecistas profesionales en el Perú, excepto quienes hacen docencia del juego ciencia.
b) Para ser un ajedrecista profesional hay que lograr el título de MI.
c) Para ejercer el ajedrez como jugador profesional hay que irse del Perú.
d) Los que tienen título en una profesión liberal en el Perú no han llegado a ser Maestros Internacionales.
MN Pedro