|
 A partir de pasado mañana, el campeón oficial, el búlgaro Topalov, y el campeón oficioso, el ruso Kramnik, pondrán fin al cisma del ajedrez mediante un match de unificación a 12 juegos, en Kalmykia. Sin duda se trata de una jugada trascendente; un jaque mortal al cisma que afecta al mundo del ajedrez desde hace algo más de una década.
A partir de pasado mañana, en la ciudad de Elista, capital de Kalmykia, el búlgaro Veselin Topalov, dueño de la corona de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) y N°1 del ranking, y el ruso Vladimir Kramnik, poseedor del Campeonato Mundial Clásico (WCC) y N°4, sostendrán un match a 12 partidas por la reunificación del título mundial de ajedrez. Su desenlace marcará el final de la convivencia de ambos reinados, por ello su vencedor será considerado un auténtico rey de reyes del juego milenario.
Si bien algunos escritos se encargaron en señalar que el ajedrez nació en la India en el siglo IV a. de C., sólo en el siglo XIX de esta era nacieron los desafíos para elucidar al mejor jugador del mundo; hace 120 años en Nueva Orleáns, en 1886, el austríaco Wilhelm Steinitz se consagró primer campeón mundial al vencer al inglés Johannes Zukertort por 12,5 a 7,5, al cabo de veinte partidas. Más tarde, una leyenda se encargó de propagar que con el último jaque el ganador se subió sobre la mesa de juego y ante la absorta mirada del público comenzó a dar saltos y a vociferar: "¡Soy el campeón mundial, soy el campeón mundial!" Nadie se atrevió a contradecirlo.
Desde entonces sólo 18 jugadores consiguieron repetir la hazaña de la conquista, aunque entre los nombres más rutilantes de esa la lista, acaso, se asomen el cubano José Raúl Capablanca, el norteamericano Robert James Fischer y los rusos Anatoly Karpov y Garry Kasparov.
Justamente, Fischer y Kasparov fueron los únicos campeones que por desavenencias con la FIDE, según sus siglas francesas, fueron despojados del título mundial. Mientras el norteamericano se alejó entre misterios y soledades y vivió veinte años de autoexclusión frente a los tableros, el ruso optó por la creación de organismos paralelos para desafiar el poder de la FIDE.
Entre 1993 y 1999, existió la PCA (la Asociación Profesional de Ajedrez), más tarde surgió WCC (el Consejo Mundial de Ajedrez), luego BGN (Brian Games Network) y por último el CWC.
Kasparov defendió con éxito su título mundial oficioso ante el inglés Nigel Short (en 1993); el indio Vishwanathan Anand (1995) y lo perdió frente a Kramnik (2000). Desde entonces el nuevo rey hizo ostentación de su condición de verdadero campeón; había derrotado al mejor ajedrecista de la historia.
En 2002, a modo de disculpas, la FIDE le ofreció a Kasparov la posibilidad de realizar un match con el entonces campeón, el ucraniano Ruslan Ponomariov. Buenos Aires se postuló como sede del encuentro, pero la situación social y económica del país pulverizó las posibilidades de conseguir un millón de dólares para el auspicio.
En marzo de 2005, cansado de soportar postergaciones, Kasparov se retiró de la práctica profesional del juego; seis meses más tarde, los siete mejores jugadores del ranking, más el último campeón oficial, el uzbeco Rustam Kasimdzhanov, participaron del Mundial que se realizó en San Luis. El 13 de octubre de 2005, Topalov se consagró nuevo rey, el 18vo. en la historia de los campeonatos mundiales oficiales.
"No tengo inconvenientes en enfrentarme con Kramnik para unificar el título. Soy el campeón de la FIDE y esta organización deberá encargarse de seleccionar los sponsors necesarios para cualquier tipo de enfrentamiento", le dijo Topalov a LA NACION tras la conquista en tierra cuyana. El momento llegó.
Algunos meses después la FIDE y la empresa alemana Campeonato Mundial Clásico acordaron las bases para el match de reunificación, un millón de dólares para cada jugador más allá del resultado final de las 12 partidas; la sesión de cada juego será de 120 minutos para 40 jugadas, más 60 minutos para las siguientes 20 y por último 15 para cada rival (con un adicional de 30 segundos por movimiento) hasta completar el juego.
En caso de igualdad en 6 puntos, el desempate será con cuatro partidas a 25 minutos, si subsiste la paridad habrá dos juegos a 5 y por último una partida decisiva con 6 minutos para el bando blanco (obligado a ganar) y 5 para el negro (lo favorece el empate). El triunfador participará del ciclo del campeonato mundial 2007, en México, en tanto el perdedor deberá aguardar hasta 2009.
A partir de pasado mañana y hasta el 12 del mes próximo Topalov y Kramnik jugarán más allá de la historia y el dinero, por un reconocimiento que sobrepasa los límites de una corona y del tablero. Van por la gloria; será a todo o nada.
- Hoy, la ceremonia de inauguración y el sorteo
En la ciudad de Elista, capital de la república budista de Kalmykia, ubicada a orillas del mar Caspio, cuyo primer mandatario, Kirsan Ilyumzhinov, es además el presidente de la FIDE, se realizará la ceremonia de inauguración y sorteo de color de piezas para el match entre el búlgaro Veselin Topalov, de 31 años, y el ruso Vladimir Kramnik, de igual edad.
|
|
Enviado el Jueves, 21 septiembre a las 13:16:33 por torre64 |
|
|
|
| |
|