CANSADA MADRE
(Poesía)
 

Cansada, con los pies hinchados, Madre, te acuestas.
Conteniendo apenas el llanto con tus suspiros, descansas.
Y en el tono de tu faz, cualquiera sea
reflejas el dolor de la jornada que acaba.

Mi sonrisa es tu sol y mi sol es tu presencia
mi silencio es tu invierno y mi invierno tu tristeza,
te embebe mi llanto en desgracia
y mi indiferencia, al parecer, no te afecta.

El tiempo trae olvido y el olvido ingratitud,
mis días alimentados por tu vocación maternal
quedaron atrás y ya no vuelven
ni con el olor a mar de tus pupilas,
ni con el color a jazmines que tus manos
en el jardín de mi vida una vez plantaron.

No te pido disculpas, te pido piedad.
Piedad porque pases por alto esta crueldad
de haberte ignorado tantos años
y no haber afectado ello, el amor que me das.

Natalia Chávez