SONETO DE AJEDREZ

 

 En el malabarismo del tablero

aparece un ejercito preclaro

donde cada figura es un guerrero

vilipendiando al Mariscal mas caro.

 

Cuando el combate llega a los mas fiero

y cada movimiento es un disparo;

Mientras la dama ampara al compañero,

la ociosidad del Rey es con descarado.

 

En tal gallarda lid la Reina pura,

sacrifica su reino y su ventura

para que el Rey no caiga prisionero.

 

Que el propio, jugador mas la prefiere;

y cuando en triste lance el Rey se muere,

la soledad impera en el tablero.

 

Es por eso que ahora mas prefiero:

en ves del beso ardiente que me hiere:

arrebatar la Reina al compañero.

  

Mario Darío López