|
EL TABLERO DE AJEDREZ
El rey altivo y solemne si se mueve en el tablero lo hace con gran majestad y aunque sabe que de su vida depende la partida lleva la cabeza erguida y su paso es siempre igual.
Vivas la reina defiende del Rey la preciosa vida exponiéndose atrevida su propia vida a perder ya ataca al rey enemigo ya toma una u otra pieza ya en la difícil empresa es escudo de su Rey.
La torre, la inexpugnable la temible fortaleza de parte a parte atraviesa el Tablero de Ajedrez. formidable es el ataque pero ese ataque valiente del Tablero de Ajedrez sin perfidia y sin doblez
Oblicuo el alfil recorre a su sabor el tablero e inteligente y ligero es siempre para atacar
Y con sus saltos traidores el tablero atravesando va el caballo preparando el golpe que quiere dar
Y los peones los pequeños los que mueren ignorados los pobres desheredados que defienden a su Rey los que no tienen ni un nombre los primeros en caer
Al ir cruzando el tablero en lucha fiera empeñadas las casillitas cuadradas del tablero de ajedrez no sospechan insensatas ser juguete inconscientes de una mano omnipotente que las obliga a mover
Tal la vida hay una mano que nos mueve en el tablero cada uno tiene sus juego es Torre es Reina y es Rey es el alfil ingenioso el caballo traicionero es el peón el mundo entero un tablero de Ajedrez.
De: Albertina Pombo |