EL TABLERO DE AJEDREZ

 

El rey altivo y solemne

si se mueve en el tablero

lo hace con gran majestad

y aunque sabe que de su vida

depende la partida

lleva la cabeza erguida

y su paso es siempre igual.

 

Vivas la reina defiende

del Rey la preciosa vida

exponiéndose atrevida

su propia vida a perder

ya ataca al rey enemigo

ya toma una u otra pieza

ya en la difícil empresa

es escudo de su Rey.

 

La torre, la inexpugnable

la temible fortaleza

de parte a parte atraviesa

el Tablero de Ajedrez.

formidable es el ataque

pero ese ataque valiente

del Tablero de Ajedrez

sin perfidia y sin doblez

 

Oblicuo el alfil recorre

a su sabor el tablero

e inteligente y ligero

es siempre para atacar

 

 

 

 

Y con sus saltos traidores

el tablero atravesando

va el caballo preparando

el golpe que quiere dar

 

Y los peones los pequeños

los que mueren ignorados

los pobres desheredados

que defienden a su Rey

los que no tienen ni un nombre

los primeros en caer

 

Al ir cruzando el tablero

en lucha fiera empeñadas

las casillitas cuadradas

del tablero de ajedrez

no sospechan insensatas

ser juguete inconscientes

de una mano omnipotente

que las obliga a mover

 

Tal la vida hay una mano

que nos mueve en el tablero

cada uno tiene sus juego

es Torre es Reina y es Rey

es el alfil ingenioso

el caballo traicionero

es el peón el mundo entero

un tablero de Ajedrez.

 

De: Albertina Pombo